El estilo claro y limpio es tendencia en decoración

La nueva tendencia en interiorismo es el diseño contemporáneo. Es la conclusión que se puede extraer de un fantástico artículo de The New York Times, en el que la taxidermia ha quedado en un claro desuso dando paso a motivos más claros y luminosos. Las paredes ya no tienen esos tonos oscuros y grandes figuras de animales, sino que se busca una aparente sencillez, con tonos suaves que provocan un estado de relajación en el espectador.

Foto: Diseño de interiores Ivonne Semprunl

Foto: Diseño de interiores Ivonne Semprunl

No cabe duda de que las tendencias son muy cambiantes. Por eso, ese estilo de un nuevo vintage ha quedado relegado; en gran parte, por la subida de los precios de artículos que daban la sensación de mal estado o que eran de segunda mano. Ese ambiente decorativo de los antiguos clubs de los Estados Unidos ha desaparecido, poniendo la vista en la California de los setenta, en ese método en el que reina el color blanco y no abundan los alardes.

Sin embargo, no se debe confundir con el minimalismo, ya que no reduce la decoración tanto a lo esencial. En este diseño contemporáneo tienen cabida muchos elementos que a pesar de su aspecto sencillo no suponen renunciar a los adornos. Un ejemplo claro son los diseños de Bower, con un diseño limpio y relajante que únicamente transmite paz.

La influencia escandinava tiene una gran presencia en este estilo, pues en los países nórdicos se necesita dar luz al hogar ante la falta de iluminación exterior en gran parte del año. Los tonos blancos de techos, paredes e incluso suelos, se combinan con elementos plateados o de colores muy vivos, en pequeños toques y bien distribuidos, para divertir la vista de los inquilinos y a la vez disfrutar de esa paz y relajación que ofrece un diseño más claro y más limpio.

Murales como cabeceros de cama

El dormitorio es la estancia más íntima de un hogar, es esa parte de nosotros que decoramos a nuestro gusto para que sea más fácil conciliar el sueño. Además del mobiliario, las paredes y la ropa de cama, debemos prestar atención al cabecero, ya que es la parte en la que se centra la mirada cuando entramos en la habitación.

Foto: Eltallerdepintura.com

Foto: Eltallerdepintura.com

El abanico de posibilidades para personalizar este apartado es muy amplio. Antiguamente se estilaban las composiciones que abarcaban toda la cama en madera o hierro, pero poco a poco ha ido cayendo en desuso a medida que el minimalismo se ha ido extendiendo. De esta manera, se han buscado otros modos para decorar la parte alta de la cama. La gama puede ir de tablones de madera, acolchados de distintos tonos o pequeñas repisas sobre las que colocar algunos enseres. Sin embargo, una gran opción son los murales.

Los murales aportan un toque distinguido, moderno y muy elegante. El contraste que provocan en la mirada del espectador hacen de él una de las mejores opciones. Dentro de estos, existen diferentes modalidades. Una de ellas es situar un gran paisaje que signifique algo para nosotros, que nos ayude a dormir o que nos evoque a algo que recordemos con buena estima y podamos descansar más plácidamente. Otra opción es seleccionar una gran foto artística, de un momento importante en nuestra vida o de algún personaje famoso que contribuya a adornar aún más la habitación.

En este caso se combina el papel con un pequeño cabecero. |Foto: Hogarmanía

En este caso se combina el papel con un pequeño cabecero. |Foto: Hogarmanía

Si no eres capaz de elegir entre las múltiples fotografías porque no sabes si terminarás agotado de verla, puedes seleccionar un papel pintado con algún motivo o figura y ocupar toda la pared. Esta contrastará con el resto de tabiques conformando una estancia personalizada y muy especial.

Cuadros en el baño sí o no

Todos recordamos la noticia que surgió durante la “Operación Malaya” que informaba que en uno de los domicilios de uno de los imputados se había hallado una obra de Joan Miró decorando el cuarto de baño. El hecho causó una gran polémica, en la que los detractores afirmaban que era muy pretencioso poseer un cuadro de un autor de tanta importancia decorando una estancia tan fría como el lugar de aseo.

Sin embargo, el uso de estos elementos decorativos en esta estancia de la casa que suele tener tan mala fama ha ido ascendiendo, en parte porque se ha olvidado eso de que se pueden estropear a raíz de los vapores y la humedad que se genera en el día a día. Algunas técnicas de decoración ya los consideran imprescindibles para dar ese toque personal al servicio y sorprender a las visitas.

Una de las más reconocidas es el Feng Shui, una filosofía de origen chino que actúa en la ocupación consciente del espacio. Afirma que el baño debería estar en el exterior del hogar, por ser un lugar en el que la energía se escapa debido al agua y a la frialdad. Pero como en los tiempos actuales eso no es posible, han tenido que adaptar su teoría. Para evitar la sensación de humedad abogan por el uso de luces, plantas y cuadros. Estas piezas aportan esa calidez de la que carece la habitación, de modo que conseguimos un aspecto más personal y con una energía más positiva.

Foto: Spazio-Noi

Foto: Spazio-Noi

Esa humedad de la que hablamos no destruirá la obra, puesto que ésta debe estar perfectamente sellada y enmarcada, de manera que el agua o vapor no tenga la más mínima oportunidad de penetrar en ella. Para colgarlos en el frágil azulejo las mejores opciones son los cuelga fáciles y los adhesivos, puesto que el taladro podría prepararnos un enorme destrozo.

Por último, ya sólo te queda elegir el motivo que vas a elegir. El Feng Shui nos dice que debemos poner motivos vivos o animales, pero cuando pones un cuadro siempre debes dar tu toque personal, por lo que puedes optar por elementos atrevidos y vanguardistas, obras antiguas o una colorida lámina sencilla.