Ayuda a tus hijos a ordenar su habitación

Los niños no suelen destacar por su sentido del orden ni por su capacidad para organizar el espacio, lo más común es que se acumulen por todos lados juguetes y ropa.

Ésto es lo normal, los niños juegan y trastean, pero para intentar que les resulte más fácil organizar sus cosas, algo que no garantiza ni mucho menos que lo vayan a hacer, vamos a ofrecer una serie de consejos y trucos de almacenaje para que al menos lo intenten.

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Foto: PresidenciaRD (Flickr)

Ponte en su lugar

Hay que tener en cuenta que el mobiliario no está pensado para los niños. Su tamaño y fuerza hace que les sea muy difícil usar puertas que se resistan, llegar a cajones y perchas, o ordenar sus juguetes en estanterías. Para facilitarles las cosas es recomendable colocar cajas a nivel del suelo sin tapa para guardar ropa interior y juguetes, bajar la barra del armario y quitarle las puertas en caso de los niños más pequeños.

Colocar algo tiene que ser más fácil que sacarlo

Ésta es una de las reglas de oro de la decoración infantil. En muchas ocasiones las manos pequeñas de los niños no pueden volver a colocar objetos en su lugar de origen, algo de lo que se suelen dar cuenta una vez sacado, por lo que si éste es difícil de sacar el niño se lo pensará antes de hacerlo, evitando la acumulación, y facilitarles su posterior colocación les quitará la excusa de no poder hacerlo.

Organiza de abajo a arriba

La baja estatura imposibilita a los niños el acceso a espacios altos, por lo que si queremos que ellos organizan sus cosas será necesario ponérselas al alcance de sus manos.
Por supuesto no todo puede estar a su altura, al menos en casas normales donde el espacio es limitado, por lo que habrá que seleccionar, dejando para la parte más alta las cosas de un menor uso, como la ropa que no vaya a ser usada en un tiempo, como abrigos, gorros, etc durante el verano; y dejando lo más utilizado en las partes más bajas.

Ayúdales a crear y mantener una rutina

Algo que suele desconcertar a los niños y que provoca que dejen de ordenar es la facilidad con la que se desordena una habitación, ya que el niño se esfuerza en recoger y al poco tiempo ve como su esfuerzo a sido en vano sin darse cuenta. Para evitar la frustración lo mejor es implantar una rutina para que se organicen, evitando así que se acumulen las cosas y que la recogida sea más laboriosa, por lo que el niño no querrá hacerla, creándose una espiral infinita. Si logras que, por ejemplo, hagan la cama por la mañana, y recojan la habitación a la noche, la habitación se mantendrá más o menos organizada todos los días evitando acumulaciones.

Etiqueta todo

Colocar etiquetas con imágenes o con las palabras no sólo ayuda a los pequeños a saber donde debe ir cada cosa, también es posible hacer de la actividad de recoger un divertido juego en el que deben hacer coincidir la etiqueta con lo de dentro, convirtiendo algo que no les gusta en una diversión momentánea.

Forrar los muebles, nueva tendencia en decoración

¿Has pensado alguna vez en la posibilidad de redecorar tu casa sin la necesidad de cambiar los muebles?

Es muy sencillo, sólo tienes que comprar papel para paredes, ponerte manos a la obra y pegarlo en cualquier mueble al que quieras dar un toque más moderno. Pero eso sí, es imprescindible tener mucho cuidado para que ni el papel, ni sobre todo, el mueble sufran algún tipo de daño que pueda suponer la pérdida de cualquiera de los dos.

Veamos cual es el paso a paso indicado para no tener ninguna sorpresa y que todo quede según lo planeado.

Para comenzar, lo primero que hay que hacer es tomar medidas de la zona del mueble que queremos tapar con el papel de la pared. Para que el cambio en el mueble sea más notable, se recomienda aplicar el papel a las puertas y los cajones del mueble.

Una vez cortado con las medidas exactas, continuamos con el segundo paso en el que con la cola en una mano y el pincel en la otra, nos dedicamos a repartir de forma equilibrada toda la pega por la zona a cubrir con el papel.

Sin esperar un minuto, pasamos a aplicar sobre el mueble todo el papel cortado, teniendo especial cuidado en evitar las posibles arrugas o burbujas que pueden quedar.

Cuando se haya terminado con la fase más complicada de todo el procedimiento, hay que comenzar con el barniz. La aplicación de este producto es imprescindible para impedir que con el roce del día a día el papel pueda levantarse, dañando así, su estética. Además de esta forma, el mueble logrará un tono más brillante.

Con estos sencillos y pequeños consejos, tenemos en nuestra mano la posibilidad de dar un toque diferente al mobiliario de la casa.